Deseo en pareja: no siempre desaparece, a veces cambia

“Antes teníamos más ganas…” No siempre es que el deseo se fue. A veces, simplemente dejó de ser espontáneo. Al inicio, todo es nuevo. El cuerpo responde rápido. La mente se enciende sola. Pero con el tiempo, el deseo cambia de forma. Ya no siempre aparece de la nada. Ahora necesita contexto, conexión, tiempo. Y eso no es un problema. Es otra etapa. El error es esperar que el deseo funcione igual que antes. Porque cuando eso no pasa, aparece la duda: “¿ya no me gusta?” “¿algo está mal?” Pero muchas veces… solo necesitas dejar de esperar que el deseo llegue, y empezar a crearlo. El deseo en pareja también se construye. No es magia eterna. Es vínculo, intención y presencia.

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